Melatonina y sueño: toda la información en tu farmacia

Melatonina y sueño: toda la información en tu farmacia

Es un hecho conocido por todos que el ser humano, al igual que el resto de animales, necesita dormir. El sueño es una función fisiológica básica, un mecanismo que le permite al organismo (y especialmente al cerebro) descansar y repararse a sí mismo.

Una de las funciones más importantes del sueño es su contribución en la regulación de la temperatura corporal, funcionando como un termostato que mantiene la temperatura que el organismo necesita en cada momento en función de las actividades que se llevan a cabo en él para facilitar procesos metabólicos, hormonales, etc. Sin este importante termostato el organismo moriría.

A medida que aumenta la supresión de sueño, vemos como se produce un claro deterioro en el funcionamiento diurno; se produce una disminución del rendimiento intelectual con dificultades de concentración y utilización de la memoria, así como de la capacidad de abstracción y razonamiento lógico.

Disminuyen los reflejos produciendo un aumento del tiempo necesario para reaccionar a un estímulo, lo que puede favorecer el riesgo de accidentes de tráfico, domésticos y laborales. Aumenta la probabilidad de desarrollar trastornos psiquiátricos, ya que se producen alteraciones en el estado de ánimo aumentando los niveles de ansiedad e irritabilidad, todo ello por no conciliar el sueño de forma óptima.

Desde la farmacia comunitaria podemos detectar aquellos casos que requieran derivación al médico o solo necesitar complemento alimenticio.

¿Qué es la melatonina?

La melatonina o  N-acetil 5-metoxitriptamina, es una hormona endógena.

Se sintetiza principalmente en la glándula pineal a partir del aminoácido Triptófano, y esta regula el ciclo del sueño.

La melatonina se secreta de noche y no de día, la luz desactiva su liberación. La melatonina se sintetiza constantemente a lo largo de la vida, aunque su ritmo disminuye a partir de los 30 años.

Cuando la secreción de melatonina no está sincronizada con el ciclo luz-oscuridad, se producen trastornos del sueño, por lo que se recomienda con frecuencia como un valioso tratamiento para el insomnio.

¿Como tomar la melatonina?

  • Insomnio en pacientes mayores de 55 años:

          Indicación farmacéutica: 1,98 mg/día durante un máximo de cuatro semanas.

          Prescripción médica: Mayor a 2mg/día. Se ha comprobado su uso, sin efectos adversos durante más de seis meses.

  • Jet lag:  administrar la melatonina antes de salir de viaje, cuando implique un cambio de zona horaria. Empezar 2-3 días antes del viaje y continuar durante 2- 3 días después de llegar al destino.
  • En niños menores de 6 años, es imprescindible el uso de melatonina bajo supervisión médica. En niños mayores de seis años, el uso de melatonina (aunque sea a bajas dosis), no e s aconsejable sin la supervisión médica.

Entre los alimentos que contienen melatonina y tenemos fácil acceso encontramos el arroz, la avena, los plátanos, el maíz, los tomates....

Recomendaciones desde la farmacia

Desde la oficina de farmacia recordamos los principios generales de la adecuada higiene del sueño.

  • Tener en cuenta que con la edad, disminuye la cantidad y calidad del sueño.
  • Mantener un horario de sueño organizado. Regularizar la hora de acostarse y de levantarse.
  • Limitar las siestas durante el día a un máximo de media hora. Las siestas prolongadas dificultan el sueño nocturno.
  • Dormir sólo lo necesario para sentirse descansado y despejado al día siguiente. Evitar estar en la cama más de 8 horas.
  • Adoptar medidas relajantes como leer, ejercicios de relajación, respiraciones, escuchar música suave o un baño caliente de menos de 15 minutos.
  • Evitar las cenas copiosas. No ir a dormir con sensación de hambre.
  • Evitar estimulantes. El alcohol facilita la conciliación del sueño pero produce un sueño no reparador y un despertar precoz. El tabaco, café y té pueden producir o agravar el insomnio.
  • Limitar la ingesta de líquidos antes de ir a la cama y orinar antes de acostarse.
  • Realizar ejercicio diariamente, pero no justo antes de acostarse.
  • Mantener la habitación en condiciones óptimas para dormir, un ambiente tranquilo y relajado sin exceso de luz, una temperatura adecuada, una cama confortable y un pijama adecuado.
  • Usar la cama para dormir, no para trabajar, comer o ver la televisión.
  • Evitar ir a la cama sin sueño.
  • Si después de media hora en la cama sigue despierto, es mejor levantarse y realizar alguna actividad relajante, y no volver a la cama hasta tener sensación de sueño.

“El sueño es la única medicina efectiva” –Sófocles-